NEGOCIOS

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martes, 6 de marzo de 2012

UN SIGLO DE GRUPOS EMPRESARIALES EN MÉXICO

UN SIGLO DE GRUPOS EMPRESARIALES EN MÉXICO


Ahora daremos algunos datos breves muy interesantes publicados en el libro "UN SIGLO DE GRUPOS EMPRESARIALES EN MÉXICO", cuyo autor es Jorge Basave Kunhardt.
Este libro me pareció muy útil ya que destaca a las empresas que se han consagrado en la historia por ser las mayores de México, algunas desde el primer decenio del siglo XX y el periodo comprendido entre 1940 y 1970. Cabe recalcar que históricamente es uno de los periodos que comprende el mayor número de fundaciones de grandes empresas nacionales e instalación de transnacionales en territorio mexicano. En otras palabras es la acumulación de capital en México de empresas privadas y públicas.

LA EMPRESA COMO PRODUCTO SOCIAL

De acuerdo con las palabras del autor, la empresa no es un ente autónomo ni solamente el producto de "mentes emprendedoras", aunque po supuesto las inventivas personales cumplen un papel destacado en su proceso de formación.
Las características que adopta a lo largo de su historia, que es también la historia del capital, tiene su explicación en las necesidades de producci´n e intercambio de las sociedades humanas y en as distintas formas de relacionarse de unas "fuerzas productivas". La empresa es entonces unproducto social complejo y sujeto a modificaciones en el transcurso de su evolución que comprende aspectos tecnológicos, organizacionales y espaciales, pero también políticos, ambientales, étnicos y educacionales, entre otros.   "En las empresas no existe una evolución lineal"
La relación entre las empresas y los gobiernos de los países en que aquellas se originan es por tanto muy estrecha auqnue adopte diferentes modalidades, y conduce a relaciones poíticas  entre los distintos estados-nación con el objeto de proteger  y expandir sus respectivos intereses económicos en donde las empresas ocupan un papel central y en general se convierten en el principal conducto de la vinculación.

INICIO DE UN SIGLO Y FIN DE UNA ÉPOCA. LAS GRANDES EMPRESAS DEL PORFIRIATO
Al periodo comprendido entre 1890 y 1910 podemos considerarlo como etapa de surgimiento de las grandes empresas manufactureras en nuestro país.
De tal formam al comenzar el siglo XX ya existían en México algunas grandes empresas a las que a las que se sumaron varias más creadas durante el primer decenio, mismo que se corresponde con el declive y el fin del Porfiriato, ultimado violentamente con la Revolución iniciada en 1910.
Desde mediados del siglo XIX habían comenzado a fundarse
pequeñas fábricas de algunos productos de consumo (telas, vidrio, papel) que utilizaban telares mecánicos y motores de vapor, así como talleres de fundición y ferrerías [Rosenzweig, 1974. 311-313], aunque los conflictos armados permanentes y la falta de articulación de los mercados regionales impidieron su progreso hacia superiores escalas de producción e inhibieron la creación de nuevas empresas de mayor tamaño.

En un principio se trató de inversiones de origen estadounidense a las que pronto segurían las británicas  y en menor medida las francesas. A la exploración de nuevos yacimientos y la operación de minas y beneficios de oro y plata existentes desde la época virreinal se sumó el interés por explotar minerales industriales para su exportación hacia los Estados unidos, cuyas empresas manufactuteras se desarrollaban vigorosamente.

Existía una tradición empresarial en los sectores textil y minero y aunque ciertamente un puñado de ellas podrían considerarse como grandes empresas para la época, la inmensa mayoría, eran empresas pequeñas de tipo familiar [Marichal y Cerruti, 1997:22-24].

A partir de 1890, las unidades productivas y las relaciones de trabajo predominantes durante los 20 años de la presidencia de Porfirio Díaz son identificados  con los latifundios y los peones acasillados, el país simultáneamente estaba experimentando varios cambios que promovieron nuevas y grandes inversiones, principalmente extranjeras, en los sectores minero, de transportes (ferrocarril), manufacturero y financiero,  dando lugar a la formación de grandes empresas.

La política del gobierno mexicano en esos años aprovechó la etapa expansiva por la que atravesaban los países industrializados, lo que alentó estas inversiones.

LAS EMPRESAS MINERAS

El sector al que originalmente fluyeron inversiones de gran cuantía para los estándares de la época fue el de la minería, y esto se propició por las modificaciones legales introducidas en 1884, durante el último año de gobierno del presidente Manuel Gonzáles, segídas por las leyes mineras de 1887 y 1892 que autorizaban la propiedad inmueble de extranjeros en las zonas fronterizas y costeras [Nava, 1974. 266].
Las estimaciones de la época sobre el capital invertido en la minería difieren notablemente pero dan cuenta de su importancia. en 1892 el Directorio Minero y el Censo Barlow registraban 55.2 y 95.0 millones de dólares, respectivamente [Nava, 1974: 266-267]. Y estas cifras se multiplicarían en el transcurso de los siguientes 18 años.

Algunas de las empresas mineras más grándes en el país sobresalían las empresas estadounidenses American
Smelting and Refining Co. (mostrado en la imagen del lado izquierdo) y la Greene Cananea Cooper con capitales de 100 y 60exp7 millones de pesos, respectivamente, y las inglesas Santa Gertrudis  Co. Ltd. y la Cía. El Oro Mining and Railway Ltd. con 14.6 y 11.2 millones.

LOS FERROCARRILES

Otro sector de inversión impulsado durante todo el Porfiriato y que tendría influencia determinante en el ncipiente proceso de industrialización del país fue el de los ferrocarriles al permitir la conexión de los mercados regionales entre sí y la de éstos con el mecado estadounidense. Los capitales invertidos en él hacia 1910 superarían con creces a calquier, incluido el miner, y afectaría también la formación de grandes empresas manufactureras con capital de nacionales, en varios casos asociados al capital extranjero.

 Entre 1877 y 1910 se construyeron 18,640.0 km de líneas férreas en el territorio nacional cuando existían sólo 640.3 km en 1876 [Calerón, 1974:516 y 624]. Aquí también la inversión extranjr, principalmente inglesa y estadounidense, tuvo una participación mayoritaria por medio de concesiones hasta que en 1908, después de un prolongado caos en el sector debido a quiebras de diversas compañías participantes y en lo general a una desmesurada y fallida política de construcción de línes férreas, se optó por la consolidación en una sola gran empresa, Ferrocarriles Nacionales deMéxico, con un control de 50% por parte del gorbierno federal en su capital total que ascendía en 1910 a 460 millones de pesos (mexicanos, moneda nacional y pesos nominales salvo indicación de lo contrario).


La trascendental importancia que significó el ferrocarril para la producción y circulación de mercancías puede apreciarse en el incremento de las exportaciones mexicanas, superior a 600% precisamente entre 1877 y 1910 [Hansen, 1978:24].


LAS GRANDES EMPRESAS PRIVADAS FUNDADAS ENTRE 1910 Y 1939 Y LA NUEVA OLEADA DE INVERSIÓN TRASNACIONAL
Debido a la estabilidad económica recientemente lograda, se generó un primer impulso a la inversión privada crenadose nuevas grandes empresas, en varios casos coinvirtiendo con capital extranjero o con el propio Estado, y la mayoria en sectores tradicionales.

Pero tal vez el evento más trascendental con respecto a las grandes empresas, ocurrido durante este periodo fue el de las nacionalizaciones llevadas a cabo entre 1934 y 1938 por el gobierno de Lázaro Cárdenas. Mientras en 1934 el 100% de la industria petrolera y alrededor del 80% de los ferrocarriles y la industria eléctrica estaba en manos de extranjeros, cuatro años después eran propiedad del Estado mexicano. Esto dio lugar a la formación de tres complejos paraestatales simbólicos de la participación directa del gobierno en la economía: Petróleos Mexicanos (Pemex), Ferrocarriles Nacioales de México y la Cía. Federal de Electricidad (CFE).


ALIANZAS ESTRATÉGICAS CON EL EXTRANJERO

Uno de los fenómenos nuevos en la economía mundal ha sido el amplio proceso de alianzas estratégicas entre empresas trasnacionales co el objeto de unir sus respectivas fortalezas competitivas, incluso aquellasque anteriormente eran fuertes competidoras en determinados mercados, como es el ejemplo de las empresas automotrices estadounidenses, japonesas y europeas.
Los grupos empresariales mexicanos, ante la apertura económica y su necesidad de sperar los rezagos tecnológicos y de know how  para competir en los mercados externos no han sido la excepción. Todos los grupos que son los principales exportadores de México y los que han realizado inversiones directas en el exterior cuentan con difeentes socios extranjeros, en lo que rpresenta una nueva estrategia de internacionalización [Basave, 2000].